Vivimos desde la fragmentación.

El sufrimiento, ocupa un gran lugar en nuestra vida aunque lo ignoremos. No somos plenamente felices y nos hemos acostumbrando a creer que la felicidad es efímera, porque desde donde la experimentamos, es una verdad.

Vivimos desde la fragmentación. Es lo que conocemos y nos parece normal. Nuestra mente no consulta a nuestro cuerpo. Alimentamos el espíritu, si la mente se retira. Y las emociones son normalmente excluidas de la fiesta, porque corremos el riesgo de perder el control. ¿Acaso es verdad que tenemos el control?

¿Cómo podemos tener el control si una cualidad de este universo, es que está en permanente cambio? Y aun así las emociones – sensaciones corporales – no les damos espacio para vivir naturalmente.

Vivimos una guerra interna que optamos por ignorar pues no sabemos cómo conciliar las diferencias. Nuestra mente, creencias y conceptos muchas veces van en contravía de nuestra esencia y naturaleza.  Nos encontramos atrapados en relaciones esperando que nos acepten incondicionalmente mientras ennuestro mundo interno, una parte de nosotros excluye y rechaza el sentir por que aprendimos a clasificar las emociones en buenas y malas – nosotros para con nosotros mismos no practicamos el amor incondicional. Desde la fragmentación, donde cada aspecto de nuestro ser ignora las otras partes que lo componen – no las incluye, es casi imposible practicar el amor incondicional. Primero tenemos que abrazarnos en nuestra totalidad, aceptarnos honrando las experiencias que vivimos. Sin embargo esto se hace difícil por que hemos acumulado en nuestro inconsciente, por años, el dolor de no ser auténticos, el dolor de no estar integrados. Así que tenemos que atravesar el velo tras el cual está el inconsciente, para poder abrazar nuestra totalidad.

Por años hemos alimentado nuestra mente, ahora estamos entrando a un nuevo paradigma donde estar conectados con nuestras emociones y sentimientos nos revelara el nuevo camino. Cada día se hace más imperante tener una educación emocional, que nos permita integrarnos y poder experimentar la unidad en nosotros mismos.

En consciencia y sanación

Luis Diaz

CMR – Cellular Memory Release

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4 Responses to “Vivimos desde la fragmentación.”

  1. roxana says:

    quiero recibir sus notas.
    Gracias

  2. isabel medir says:

    nos queda caminar y aprender para atravesar ese velo que esconde al inconsciente y acabar con la vida fragmentada, no vemos claro… no podemos definir…
    amamos los sentimientos, las emociones, pero nos falta la integración total, esto sentimos… al cole!!

  3. gabriel borgese says:

    Gracias por las señales que alimentan mi entuciasmo en este misterio de la vida! que tengan mucha luz gracias

  4. Patricia Soto Ramos says:

    Por ello debemos desarrollar nuestra conciencia para pasar de la fragmentación a la integración. Aceptar. Comprender. Integrar. Saludos

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