Lo que me enseñó la partida de un ex-paciente

Hace dos días, me enteré por una red social, que un ex-paciente mio, había fallecido. Hacía casi 20 años, que no sabia nada de él.

Cuando yo lo trataba, era aún la época en que practicaba medicina china y acupuntura.

Él fue uno de esos pacientes que sufría mucho internamente y aunque tratase, yo no sabía ayudarlo.

Él no tenia herramientas para salir de su situación y yo tampoco.

¡Un ciego guiando a otro ciego!

Eso fue antes de mis propias experiencias con el dolor emocional que me cambiaron la vida y que dieron lugar a la creación del Proceso CMR que Ustedes hoy conocen.

Un día más tarde, me cuentan que se había suicidado.  Sabiendo algunos detalles de su vida, no me sorprendía, pero sentí tristeza y compasión. Y lo dejé ahí.

Este hombre había sido un abogado muy exitoso. Era el padre de dos adolescentes que vivían con él y con su esposa
de toda la vida. Profesionalmente, había creado una gran reputación y fortuna con sus “casos imposibles” ganados. Se había hecho de muchos amigos que lo respetaban y también de muchos adversarios.

Dos días más tarde, me entero que su familia lo encontró colgado cuando volvían de ver una obra de ballet. Ahí me pasó algo.
Minutos más tarde, tuve que dejar todo lo que estaba haciendo y detenerme. “Algo” incómodo se había formado en mi estómago.
Mi cabeza estaba tensa y un peso creaba una presión de afuera hacia adentro. Me sentia débil. Me recosté y me dejé sentir.

Inmediatamente, hice lo que aprendí en estos años y que enseño en mis  clases: la liberación del cuerpo del dolor. Eso que nunca llegué a enseñarle a mi ex-paciente. Luego de un lapso, cuando ya se movió y  liberó la carga emocional, me levanté. Me sentí mucho mejor y entendí lo que me había causado el dolor:

Su dolor, no se había ido con él…

Su dolor había salpicado a otros y se había multiplicado varias veces, en aquellos que más lo aman. Más específicamente, sus hijos. En mi experiencia, sé cómo probablemente se extenderá su herencia, hasta que alguno de sus descendientes se detenga y haga lo que él no supo o no pudo transformar por sí mismo.

Lo que nosotros no resolvemos, se pasa a quienes nos siguen.

Lo que nosotros no hacemos, lo tendrán que hacer ellos.

Es lo que yo llamo, la ECONOMÍA DE LAS EMOCIONES:

“Si lo debes, será cobrado en el futuro y si tú no lo llegas a pagar, alguien lo va a pagar por ti.”

Cuanto más vivo, más reconozco cuantos problemas y dolores innecesarios podemos evitar, teniendo EDUCACIÓN EMOCIONAL.

Por esto que te cuento,  quisiera estar disponible para aquellos que como mi ex-paciente, “Lo tienen TODO para ser felices” pero no lo son.

Si estás en esta situación y quieres sanarte y transformarte de una vez y para siempre y así transformar a tu familia junto contigo, estoy dispuesto a encontrarme contigo y ver las posibilidades y los recursos disponibles para ti.

Para acceder a un Encuentro de Orientación  sin cargo, por favor abre el siguiente enlace:

http://brev.is/BVL5

Deseo mucho poder apoyarte en hacer el cambio que estás buscando, para vivir una vida más plena, junto a  quienes más amas.

¡Gracias por permitir compartir, mi experiencia contigo!

Luis Díaz

CMR Internacional

 

informacion@cellularmemory.org

One Response to “Lo que me enseñó la partida de un ex-paciente”

  1. Gilda Fernandez says:

    Muchisimas gracias quero Luis por esta experiencia vivida con tu ex-paciente. Hace 24 años que convivo con mi hiv y a veces pienso en el fin de mi vida…. vivo en Cordoba, Argentina, tengo 51 años y estoy perdiendo la vista. Tipeo rapido y no logro salir de mi dolor existencial y emocional. Me lleno con musica y sketchs comicos para levantar mis endorfinas pero no voy a la raiz, a mis emociones….. Cobro pension asistencial de $833.- algo asi como U$S 200 mensuales y con eso vivo por eso no hice el curso contigo y todo lo que recibi por internet apenas lo lei por la vista….. Me estoy justificando o realmente me pasa algo parecido a lo de tu ex-paciente????? me quejo y no hago nada…. Te mando un abrazo… Gilda

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